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El cajón de persianas es un elemento funcional imprescindible, pero en muchos hogares se convierte en un punto visualmente discordante. Especialmente en viviendas antiguas o tras reformas parciales, la caja de la persiana puede romper la armonía de la estancia si no está bien integrada.
Por suerte, hoy existen múltiples soluciones prácticas y decorativas para disimularla o transformarla en un elemento más del diseño interior. En este post te presentamos ideas para tapar la caja de persiana, analizando opciones, materiales y consejos para que el resultado sea estético, duradero y acorde al estilo de tu hogar.
A la hora de tapar una caja de persiana, la mejor opción dependerá del estado del cajón, del tipo de persiana y del acabado que se quiera conseguir. Una de las soluciones más habituales es forrar el cajón con paneles a medida, ya sean de madera, PVC o perfiles de aluminio, logrando un acabado limpio y uniforme. Esta opción es ideal cuando no se desea realizar obra y se busca una instalación rápida.
Otra alternativa muy utilizada es integrar la caja dentro de un falso techo o un frente de pladur. Esta solución permite ocultar completamente el cajón de persianas, dejando solo visible la persiana en sí. Es una opción muy estética, aunque requiere obra y planificación previa, especialmente para garantizar el acceso al cajón en caso de mantenimiento.
También existen tapas decorativas específicas para cajones de persianas, diseñadas para encajar perfectamente y mejorar el aspecto sin perder funcionalidad. Estas tapas suelen respetar los testeros de las persianas permitiendo la correcta sujeción y acceso lateral cuando sea necesario.
En algunos casos, al renovar el frente del cajón, también se aprovecha para mejorar otros detalles, como tapar el hueco del recogedor de una persiana, un aspecto que suele quedar visible y afectar a la estética general, aunque puede resolverse con embellecedores o tapas discretas.
Integrar la caja de la persiana en la decoración es una excelente forma de evitar que destaque de manera negativa. Una de las estrategias más sencillas es pintar el cajón del mismo color que la pared o el techo, lo que ayuda a que pase desapercibido visualmente. Esta solución es económica y eficaz, sobre todo en espacios minimalistas.
Otra idea es convertir el cajón en un elemento decorativo, utilizando acabados en madera natural o lacados que combinen con puertas, muebles o marcos de ventana. En estancias modernas, los perfiles de aluminio aportan un toque contemporáneo y elegante, integrándose muy bien con carpinterías metálicas o estilos industriales.
En salones o dormitorios, también se puede aprovechar el volumen del cajón de persianas para crear una moldura decorativa, una cornisa o incluso una repisa ligera. De esta forma, el cajón deja de ser un problema estético y pasa a formar parte activa del diseño del espacio.
Es importante que cualquier solución decorativa tenga en cuenta la funcionalidad del sistema, respetando el acceso al interior del cajón y a los testeros persianas, ya que son clave para el correcto funcionamiento y mantenimiento de las persianas.
La elección del material es fundamental para garantizar un buen resultado tanto estético como práctico. El aluminio es uno de los materiales más recomendados, especialmente en forma de perfiles de aluminio, ya que es resistente, ligero y fácil de limpiar. Además, combina perfectamente con ventanas modernas y persianas enrollables.
La madera y los tableros MDF son ideales para ambientes cálidos o clásicos. Permiten múltiples acabados y pueden adaptarse fácilmente a la forma del cajón de persianas. Eso sí, conviene protegerlos bien frente a la humedad, sobre todo en zonas cercanas a ventanas.
El PVC es otra opción muy utilizada por su buena relación calidad-precio. Es resistente, no requiere mantenimiento y ofrece acabados neutros que se integran bien en cualquier estancia. También es habitual en soluciones prefabricadas para tapar cajas de persianas sin obra.
Por último, el pladur es perfecto cuando se busca una solución definitiva e integrada, aunque implica trabajos de albañilería. Sea cual sea el material elegido, es importante no olvidar detalles complementarios, como el acabado del recogedor o pequeñas aberturas técnicas, similares a las que se tienen en cuenta al decidir cómo tapar el hueco del recogedor de una persiana, para lograr un resultado final limpio y funcional.